La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, denunció que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas le negaron el acceso al centro de detención Delaney Hall, ubicado en Newark, donde cientos de migrantes mantienen una huelga de hambre en protesta por las condiciones de reclusión.
Según la funcionaria, su visita tenía como objetivo supervisar las condiciones dentro de las instalaciones y verificar las denuncias realizadas por familiares y organizaciones defensoras de derechos humanos. Sin embargo, aseguró que no se le permitió ingresar al recinto, situación que calificó como preocupante y que, a su juicio, genera interrogantes sobre la transparencia en la administración del centro.
Durante la actividad, Sherrill permaneció en las afueras del establecimiento acompañada por activistas, familiares de los detenidos y varios legisladores demócratas, entre ellos Andy Kim, Rob Menendez Jr., Nellie Pou y LaMonica McIver.
Los manifestantes denuncian problemas relacionados con hacinamiento, condiciones sanitarias deficientes y presuntas limitaciones en la atención médica dentro del centro de detención. Por su parte, las autoridades federales no habían emitido detalles públicos sobre las razones específicas por las que se restringió el acceso a la gobernadora.
La situación ocurre en medio del debate nacional sobre las políticas migratorias y las condiciones de los centros de detención utilizados para albergar a personas sujetas a procesos migratorios en Estados Unidos.
