
Kevin González, un joven estadounidense de 18 años que enfrentaba un diagnóstico de cáncer de colon metastásico, falleció este domingo a las 5:00 de la tarde en Durango, un día después de lograr reencontrarse con sus padres.
El caso había generado atención internacional debido a las dificultades migratorias que enfrentaron Norma e Isidoro González, padres del joven, quienes habían sido deportados de Estados Unidos años atrás.
Según reportes del caso, Kevin fue diagnosticado mientras residía en Chicago y posteriormente decidió trasladarse a México para permanecer junto a su familia durante la etapa final de su enfermedad.
Tras la negativa de solicitudes de visado humanitario, sus padres intentaron cruzar la frontera estadounidense en abril, pero fueron detenidos en Arizona por autoridades migratorias.
Posteriormente, una petición presentada ante un juez federal en Tucson permitió autorizar una deportación acelerada para facilitar el reencuentro familiar.
Los padres lograron llegar el sábado a la vivienda de la abuela materna del joven, donde Kevin recibía cuidados paliativos. Allí pudo despedirse de sus seres queridos antes de fallecer acompañado de su familia.
El caso ha generado reacciones en torno a los procesos migratorios humanitarios y la reunificación familiar en situaciones médicas críticas.

