La Habana / Washington. Dos congresistas demócratas de Estados Unidos denunciaron que la política de presión energética aplicada por Washington contra Cuba equivale a un “bombardeo económico” contra la infraestructura de la isla, al considerar que sus efectos están agravando la crisis que enfrenta la población.
Los representantes Pramila Jayapal y Jonathan Jackson concluyeron una visita de cinco días a La Habana, en lo que marca el primer viaje de miembros del Congreso estadounidense a Cuba desde que Washington endureció las restricciones sobre el suministro de petróleo hacia la isla.
Durante su estadía, ambos legisladores se reunieron con el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, en un momento de creciente tensión bilateral y de mayores presiones de la administración del presidente Donald Trump sobre el gobierno comunista cubano.
Tras el encuentro, Díaz-Canel aseguró que expuso a los parlamentarios estadounidenses los daños provocados por el bloqueo petrolero y por las amenazas de nuevas acciones aún más agresivas desde Washington. Asimismo, reiteró la disposición de su gobierno de sostener un diálogo bilateral serio y responsable para buscar salidas a las diferencias entre ambos países.
En un comunicado, Jayapal y Jackson calificaron de ilegal el bloqueo de facto impuesto contra Cuba desde enero y afirmaron que está causando “sufrimientos indecibles” al pueblo cubano.
Según los legisladores, se trata de un castigo colectivo cruel que está deteriorando de manera profunda la infraestructura del país y comprometiendo servicios esenciales.
La presión de Washington ha golpeado con fuerza el suministro energético de la isla, agravando los apagones recurrentes y las dificultades para mantener en funcionamiento hospitales, transporte y distribución de medicamentos.
Pramila Jayapal relató que durante su visita recorrió una maternidad con bebés prematuros en incubadoras y advirtió que negar la llegada de combustible afecta directamente la operación de generadores, la movilización de médicos y el traslado de medicinas.
A juicio de la congresista, impedir esos suministros esenciales coloca a la población civil en una situación extrema, comparable con un acto de guerra.
La visita de los legisladores se produce mientras Cuba atraviesa una severa crisis energética y económica, en medio de un nuevo endurecimiento de la política estadounidense hacia la isla.
