El Canal de Panamá restringirá nuevamente el tránsito de buques debido a la escasez de agua provocada por la sequía asociada al fenómeno de El Niño, una situación que representa un desafío para una de las principales rutas del comercio marítimo mundial.
La medida contempla una reducción gradual de 36 a 32 barcos diarios que podrán atravesar la vía interoceánica, con el objetivo de disminuir el consumo de agua y garantizar la continuidad de las operaciones.
El Canal de Panamá conecta los océanos Pacífico y Atlántico y por esta ruta transita aproximadamente el 5 % del comercio mundial, por lo que cualquier reducción en su capacidad puede generar repercusiones en las cadenas de suministro y el transporte marítimo internacional.
La operación del Canal depende principalmente del agua dulce acumulada en los lagos artificiales de Gatún y Alhajuela, abastecidos fundamentalmente por las lluvias. Ante las condiciones de sequía, las autoridades han adoptado medidas para preservar las reservas disponibles.
Según la información proporcionada, las condiciones de sequía podrían prolongarse hasta mediados de 2027, aumentando la presión sobre las reservas de agua necesarias para mantener el funcionamiento de la vía interoceánica.

