Irán. — A pocas horas de haber entrado en vigor el alto el fuego de 14 días mediado por Pakistán, se han reportado las primeras violaciones al acuerdo, evidenciando la fragilidad de la tregua en la región.
Autoridades iraníes denunciaron ataques contra una refinería en la isla de Lavan, así como el derribo de un dron dentro de su territorio. En respuesta, Teherán lanzó ofensivas contra infraestructuras estratégicas en países del Golfo como Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.
Desde Estados Unidos, la administración del presidente Donald Trump mantiene una postura firme. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, advirtió que las tropas estadounidenses no se retirarán, mientras que el vicepresidente JD Vance aseguró que cualquier intento de “engaño” por parte de Irán podría hacer colapsar el acuerdo.
El punto más crítico de la jornada se registró en Líbano, donde se produjo el mayor ataque israelí hasta la fecha en Beirut, dejando un saldo preliminar de 112 muertos y más de 800 heridos.
En medio de esta escalada, Irán anunció la suspensión del paso de petroleros por el Estrecho de Ormuz, en señal de protesta, desafiando las exigencias de Washington de mantener abierta esta ruta clave para el comercio energético global.
El desarrollo de estos hechos pone en duda la viabilidad del acuerdo de alto el fuego y mantiene en alerta a la comunidad internacional ante una posible escalada mayor del conflicto.
