La administración del presidente Donald Trump trasladó a más de 100 personas deportadas hacia ocho países africanos durante un período de apenas 10 días, de acuerdo con documentos internos del Gobierno de Estados Unidos obtenidos por CBS News.
Entre las personas expulsadas se encontraban ciudadanos de Afganistán, Cuba, Nicaragua y otros países, como parte de la ampliación de la política estadounidense de deportaciones hacia “terceros países”, es decir, naciones distintas al país de origen de los migrantes.
Según los documentos citados por CBS News, tres vuelos de deportación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) trasladaron a decenas de hombres y mujeres hacia diferentes destinos del continente africano.
Entre los países que recibieron a personas deportadas figuran Burundi, Camerún, Ruanda y Sierra Leona.
La medida forma parte de la estrategia de la administración Trump para ampliar el número de países dispuestos a recibir a personas que Estados Unidos busca expulsar cuando su traslado directo al país de origen no se concreta.
La utilización de terceros países para ejecutar deportaciones ha generado atención y cuestionamientos debido a las condiciones bajo las cuales son trasladadas las personas y a las garantías que reciben al llegar a destinos que no son sus países de origen.
