
Perquín. — En un ambiente cargado de dolor y recuerdos, familiares, amigos y vecinos dieron el último adiós a los hermanos Eladio Argueta Blanco, agente policial, y Armando Argueta Blanco, miembro de la Fuerza Armada, quienes fueron despedidos con un emotivo homenaje en la cancha donde crecieron jugando fútbol.
Durante el sepelio, los féretros fueron llevados hasta la cancha de la comunidad Rancho Quemado, lugar donde ambos practicaron el deporte desde niños. Sus compañeros de equipo organizaron una jugada simbólica en su honor.

En medio del homenaje, el balón recorrió la cancha hasta tocar los ataúdes e ingresar a la portería, simulando un gol. En ese momento, los presentes gritaron “¡gol!” y corrieron a abrazar los féretros, recreando las celebraciones que vivían junto a los hermanos en vida.
Los hermanos Argueta Blanco fallecieron el pasado sábado por ahogamiento en la poza El Chorrerón, ubicada en San Fernando, una tragedia que ha enlutado profundamente a su comunidad.
El acto se convirtió en un homenaje lleno de simbolismo, donde el fútbol —su mayor pasión— fue el medio para despedirlos con cariño y respeto.

