El Tribunal Tercero contra el Crimen Organizado de Santa Ana, juez dos, condenó a 27 personas vinculadas con una estructura transnacional dedicada al tráfico ilegal de personas y otros delitos relacionados. Las penas impuestas oscilan entre cinco y 88 años de prisión.
De acuerdo con los hechos acreditados durante el juicio, los integrantes de la estructura cobraban entre $13,000 y $16,000 por trasladar a cada víctima de manera ilegal hacia Estados Unidos.
Entre las condenas más altas figura la de Donald Andrés Zaldaña Castaneda, sentenciado a 88 años de prisión por diversos delitos relacionados con actos preparatorios, proposición, conspiración y asociaciones delictivas, así como por cuatro casos de proposición y conspiración en el delito de homicidio agravado, en concurso real.
Por su parte, Nelson Armando Magaña Quiñónez recibió una pena de 63 años de prisión por cinco casos de tráfico ilegal de personas y agrupaciones ilícitas. Jhony Baltazar Castro Linares fue condenado a 41 años por tres casos de tráfico ilegal de personas y agrupaciones ilícitas.
Marcos Antonio Cruz recibió 38 años de prisión, mientras que Raúl Armando Velásquez Amaya fue condenado a 29 años. Las demás personas sentenciadas recibieron penas de entre cinco y 17 años de cárcel.
Traslados y alojamiento de las víctimas
Según los hechos establecidos en el proceso judicial, la estructura operaba mediante células que captaban y trasladaban personas desde diferentes puntos de El Salvador.
Durante el recorrido, las víctimas eran alojadas en hoteles, autohoteles y moteles, donde recibían alimentación antes de ser entregadas a los denominados coyotes o guías encargados de continuar el traslado.
La ruta incluía el desplazamiento desde Ahuachapán hacia Guatemala, como parte del trayecto establecido para llegar a Estados Unidos.
Las condenas corresponden a los delitos acreditados durante el juicio, de acuerdo con la información proporcionada por las autoridades judiciales.
