
El subdirector de Protección Civil, Fermín Pérez, explicó que la alerta roja emitida ante las condiciones de sequía meteorológica responde a la acumulación de varios periodos con escasez de lluvias registrados durante los últimos meses.
Según el funcionario, se han presentado al menos tres periodos con carencia de precipitaciones y, en algunos puntos del país, se han contabilizado hasta 19 días consecutivos sin lluvias, principalmente en zonas de La Paz, San Vicente y La Unión.
Pérez señaló que la alerta permite fortalecer las acciones de prevención, preparación y respuesta ante posibles afectaciones asociadas con la sequía y las altas temperaturas.
“El tema de alertas es un estado declarado con el fin de implementar una serie de acciones de prevención, preparación y respuesta ante los posibles eventos que pudieran darse a raíz de esta situación”, explicó.
El funcionario indicó que las condiciones relacionadas con el fenómeno de El Niño podrían prolongarse durante los próximos meses e incluso hasta inicios de 2027.
Ante este escenario, las instituciones actualizaron el Plan Nacional de Contingencia para Fenómenos Hidroclimáticos, que contempla medidas frente a la sequía y también ante posibles lluvias de corta duración que podrían registrarse en determinados sectores y generar afectaciones.
DÉFICIT DE 35.7 % EN LAS LLUVIAS
Entre el 1 de enero y el 25 de agosto, El Salvador acumuló 772.7 milímetros de lluvia, cifra que representa un déficit del 35.7 % respecto al promedio acumulado para esta fecha, detalló Protección Civil.
“Hemos tenido lluvias en el occidente y la zona central del país, con un déficit en la región oriental y paracentral, con menores registros de precipitaciones, en algunos casos sin presencia de esta”, señaló Pérez.
Protección Civil hizo un llamado a la población a realizar un uso responsable del agua, mantenerse informada mediante los canales oficiales y atender las recomendaciones de las instituciones durante este periodo.
El Gobierno mantiene activadas acciones de prevención y preparación para enfrentar las condiciones climáticas actuales, con énfasis en fortalecer la capacidad de respuesta institucional y reducir posibles afectaciones a la población.

