Ottawa, 28 de agosto de 2025 — El gobierno canadiense ha intensificado sus advertencias sobre las graves consecuencias del fraude en procesos migratorios y de ciudadanía. Quienes mientan en sus solicitudes o presenten documentos falsificados —como diplomas, resultados de idioma, cartas de aceptación, pruebas de empleo o certificados familiares— podrían enfrentar sanciones severas.
Entre las posibles penalizaciones están la prohibición de entrada por al menos 5 años, la revocación de visas, residencia permanente o ciudadanía, y hasta la expulsión inmediata del país. Incluso un “chargeback” o reversión de pago con tarjeta durante la solicitud puede ser considerado fraude y derivar en restricciones de ingreso por hasta 10 años.
IRCC (Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá) ha recalcado que cada solicitante es responsable de la información proporcionada, aun cuando emplee representantes. Además, advirtió sobre las relaciones de conveniencia, como matrimonios simulados para obtener beneficios migratorios, considerados delitos.
El gobierno canadiense colabora con cuerpos policiales nacionales e internacionales para detectar irregularidades, apoyándose en entrevistas, verificaciones de documentos, visitas domiciliarias y biometría.
Canadá recuerda: mentir para entrar o permanecer en el país puede costarte el futuro.
