El gobernador de California, Gavin Newsom, firmó un paquete de leyes que restringe las operaciones de agentes federales en el estado.
Las medidas prohíben el uso de máscaras, obligan a los agentes a identificarse y les impiden ingresar a escuelas u hospitales sin una orden judicial. Además, las instituciones educativas deberán alertar a las familias si detectan la presencia de personal de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas).
En respuesta, Bill Essayli, fiscal de Estados Unidos para el Distrito Central de California, advirtió que el estado “no tiene jurisdicción sobre el gobierno federal” y afirmó que, si Newsom busca regular a los agentes federales, “debe pasar por el Congreso”.
El choque legal entre California y el gobierno federal podría intensificar los debates sobre inmigración, derechos civiles y la autonomía de los estados frente a Washington.

